domingo, 5 de agosto de 2012

Quien supiera reir...

Me causó mucha tristeza la ida de Chavela Vargas. Al leer la noticia me recorrió un pequeño escalofríos por todo el cuerpo y después me dí cuenta de todo el tiempo que había pasado sin escucharla.
Tengo que admitir que los momentos en que más la escuché fue cuando estaba triste (no quiero exagerar diciendo "depresión").
Su voz, su voz que te araña un poco el pecho, que te dan ganitas de llorar e incluso te dá permiso para hacerlo si de verdad lo sientes. Su voz que transmite exactamente lo que queremos decir, esa tristeza que todos sentimos pero que nos cuesta entender en otras personas.
Para mi mamá fue una buena señal que haya dejado de escucharla a Chavela, significaba que la tristeza me había dejado a mí, o yo a ella, pero que nos habíamos dejado al fin. Y fue así...
Gracias Chavela por compartir conmigo los momentos más tristes de mi vida, y con toda razón justifico las palabras de Joaquín "Las amarguras no son amargas..." Gracias Chavela.
Esto es lo que tengo para ustedes hoy, espero que les guste. Nos leemos la proxima, besos.

1 comentario:

S dijo...

Hermosa canción, me encanta.